
excursión por los alrededores de nuestro pueblo
Mientras algunos se quejan de la niebla, frío y mal tiempo en general que hace por ahí abajo (Huesca, Zaragoza…), nosotros llevamos varias semanas disfrutando de unos días estupendos para salir de paseo y hacer pequeñas excursiones. Recorrer los senderos del Pirineo Aragonés te llena de paz y armonía con la naturaleza.
Este finde no podíamos resistirnos, así que dejamos de lado todas nuestras interminables obligaciones (limpiezas generales, cambio de armarios, deberes coles y demás músicas rutinarias) y nos echamos al monte con un par de sandwiches en la mochila, dispuestos a aprovechar lo mejor del día, ya que ahora oscurece tan temprano.
Y… a dónde vamos? – A Oza; – A San Juan de la Peña; – en bici por La Corona…, van proponiendo los niños.
- «Nada de eso» -les contesta Toño, «os voy a enseñar por dónde iba yo de pequeño con las ovejas, cuando me mandaban pastor: dónde pescaba, dónde cogía setas y dónde he cazado alguna liebre que otra».
Bueno, bueno, para qué más!
Y realmente lo pasamos de maravilla. Nos costó encontrar el sendero de la cantera -Molinchones-, pero eso aún lo hizo más deporte de aventura. Llegar al río fue superemocionante (el Subordán, claro). Quitar un poco el gusanillo del hambre, mientras los niños juegan con palos y piedras con el agua, cruzar el puente y seguir por las huertas hasta los Sotos-Arramales , Tozal de Cheso y ya salir al Campaz y al puente del Molino. Con unas vistas increíbles, los campos nacidos verdes, el cielo tan despejado….
En definitiva, una idea genial! Cuántas cosas nos quedan por descubrir en nuestro pueblo!